Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



sábado, 31 de diciembre de 2011

Amar en tiempos revueltos: la muerte de Chelo Muñoz

Macarena García (Chelo Muñoz)
Por la tele yo no veo ni los documentales de la 2 ni los telediarios, que leo resumidos en el teletexto. Veo cosas mucho más normalitas: C.S.I. por Tele 5, Navy, investigación criminal o El mentalista por la Sexta y, antes, hasta algún infumable como aquello llamado El internado de Antena 3, que abandoné cuando me di cuenta de la deriva que llevaban los guionistas preparando el guión de una semana para la otra.
A lo que iba: desde tiempos a esta parte estoy siguiendo Amar en tiempos revueltos en la sobremesa de la 1. La serie es pasable y con gran audiencia. Para mí, lo peor es el tratamiento de la lengua: quienes construyen los diálogos ignoran aspectos básicos del hablar -o del vivir- de 1956. Un ejemplo: un día Marce utiliza, hablando de la sordera de su hija, la expresión si es blanco y en botella...; claro, la solución es leche, pero la expresión es de anteayer: ¿o es que no sabemos que en 1956 y hasta mucho más tarde la leche no se compra en botella sino acudiendo con la lechera a la vaquería?; si incluso la misma Chelo Muñoz que motiva esta entrada había trabajado en una... Otro ejemplo: la utilización del verbo cabrear: vale que se utilice abundantemente en el doblaje de películas o que la usen periodistas televisivos; seguramente dobladores y periodistas han sufrido varias de las reformas educativas al uso y ya desconocen que aún hoy es voz malsonante. Pues si hoy es voz malsonante, al menos entre capas cultas de la población, antes lo era mucho más: es lo de que la ignorancia se va democratizando. En la serie la ha utilizado Felisa Muñoz hablando con su marido y la gravedad del asunto consiste en que en 1956 a una mujer, de la clase social que sea, ni se le ocurre decir eso en el ambiente familiar. Peor aún cuando Rubín le preguntó a su jefa Rocío si estaba cabreada: si eso no se lo dice un hombre a una mujer, menos aún un empleado a su superiora; dicho de otra manera, una mujer nunca se cabrea sino que se enfada o se enoja. En fin... pero a mí me extraña que los mismos actores no hayan llamado la atención de los encargados del diálogo al respecto.
Ya paso a la cuestión central: en cuanto al guión, bien, con diversas tramas de todo tipo bien entretejidas aunque con algún conejo que sale de la chistera como esa novedosa relación entre Armenteros y Rocío que parece venir de antiguo. Sin embargo, los guionistas tuvieron la genial idea de matar estos días pasados a Chelo Muñoz, uno de los personajes que, a lo que se ve por los foros de la serie, más simpatía provocaba entre la audiencia. Y además, con muerte inesperada: estaba a punto de casarse, ser feliz y solventar de una vez una vida no siempre llena de alegrías. Pues van los guionistas y deciden matarla de repente porque una moto -ya sabemos cuál- la atropella. La cuestión está en que, si se trataba de que había que deshacerse del personaje porque la actriz se quería ir o por lo que fuera, la solución, puesto que el personaje se casaba y se iba de gira por provincias con su marido, era seguir ese plan y dejarla indefinidamente por ahí. Pero no, la matan provocando un disgusto en la audiencia.
Y ahora, para que se vea el nivel intelectual de Rtve, van y abren un foro para que la audiencia dé el pésame a la familia Muñoz. Lo juro: el foro está aquí, y si alguien ajeno a la serie cae en él puede pensar que ha muerto alguien en la realidad y no en la ficción. Otra pregunta es: ¿dónde está el foro para llorar a Chanquete?
Y claro, la audiencia utiliza ese foro para todo menos para mandar pésames y ahora mismo, 21 horas del 28/12/11, el foro ya lleva ¡48 páginas!: a los guionistas les han llamado de todo menos guapos; hay quien inteligentemente ha preguntado que por qué han hecho coincidir la muerte de Chelo con la Navidad; otros dicen que abandonan la serie; y el mejor entre los que he leído, éste: 
La moto que mató a Chelo es un recurso gratuito que impidió que se consumara el amor de Chelo. Es un doble castigo innecesario por haber sido madre soltera. No fue la sociedad de su época quien la condenó sino los prejuicios de los guionistas censores que deben auscultar muy dentro de sí y reconocer que son parte del régimen ideológico del franquismo. Chelo no murió feliz. No logró vivir feliz con su amado y su hija. Ni el Dios cristiano castiga tan severamente como hacen los guionistas de la serie que representan los valores más arcaicos de la religión judeo-cristiana establecida.


martes, 27 de diciembre de 2011

Nocturno, (Concurso de poesía Bubok, XXX [estilo libre])


Insomne, velo tu silencio, tu aliento,
tus ojos cerrados, tus manos de centeno.
Y cuando abras manos y ojos,
cuando tus labios sean oriflama al viento
me beberé los alamares de tu sonrisa.
A lo lejos, las veletas acechan la luna sobre casas vacías
encabalgadas en calles retorcidas y yertas
sin sonidos de campanas.

En nuestra alcoba, tu silencio.
Aún duermes. Te siento en la oscuridad.
Te acaricio sin acabar de recorrer tus litorales,
sin dejar de desear tu silueta.
Cuando abras manos y ojos,
esas manos que saben dibujar palomas....
Y más allá de nuestras ventanas, los campos.
¿Qué espíritus los habitan en la oscuridad?
¿Quién protege las viñas, los ribazos, los caminos?

Ni casas, ni campos: tu espacio y el mío, tu cuerpo.
Abrirás los ojos y, antes de que despierten tus palabras,
palparé tu mirada.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Gira el mundo, gira (LXXI concurso de relatos Bubok [tema: el engaño, la mentira]: relato ganador)


Mercedes y su novio toman un café con leche rápido en el bar de la plaza frente a la estación. Ya en la puerta se miran, se besan, se vuelven a mirar y se despiden.
            Mercedes toma el tren. Los mismos de cada día: aquel señor leyendo el Marca, aquella chica que casi seguro trabaja como ella en un supermercado, aquella otra más jovencilla con su carpeta de la universidad y siempre leyendo... Mercedes se fija en ellos, viajan en su mismo vagón, los echaría de menos si no estuvieran ahí pero no sabe si ellos la van a echar de menos el día en que se le acabe el contrato y ya no coja ese tren. Apoya la cabeza en la ventanilla y mira al exterior... Una valla publicitaria: ”Amores cenicientos, la película más esperada del año, próximo estreno…”. ¿Cómo pueden decir que es la película más esperada -piensa- si yo ni siquiera sabía que existía?, ¿cómo pueden mentir tan descaradamente? Serán cosas de la publicidad y a nadie perjudica si la película es esperada o no. Al poco, ahí están esos otros como un clavo, ahora pasa por el camino el grupo de jubilados que deben de salir a andar por lo del corazón. Si ella pudiera convencer al abuelo, todo el día en el bar con la baraja en la mano como si fuera novio de las cuatro sotas... Pues precisamente, para mentira gorda la del abuelo. Ayer domingo, durante la comida, saca una pastilla de la caja y, haciendo ver que se la lleva a la boca, la deja caer en el bolsillo de la camisa. Luego traga agua y hace un gesto como engullendo. Al cabo de un rato, la madre de Mercedes le pregunta si se la ha tomado y contesta que pues claro.
Ya en el túnel Mercedes saca un libro del bolso, lo abre, lo vuelve a cerrar y lo deja sobre la falda. Diez páginas ha conseguido leer en un mes y lo ha hecho por su novio, que se lo regaló para su cumpleaños. “Ya voy por la mitad” le dijo. Y en parte es cierto, lo lleva por la mitad de la página treinta; y tiene unas doscientas. Pero lo piensa leer, eso sí, y, si era mentira, aunque piadosa o lo que sea, que iba por la mitad, ya pasará por esa mitad y la mentira se convertirá en verdad.
La estación, el intercambiador, riadas de gente en ambos sentidos y Mercedes por medio como una autómata. El pasillo del metro, las escaleras y más gente en el andén. Mientras espera, piensa en la pastilla: sería del colesterol o del azúcar, vete a saber, pero si le da un patatús al abuelo por no tomarla, la culpa será suya, pero yo soy cómplice. Así que le cuento la verdad a mi madre o hablo con el abuelo y ya sé qué me dirá: que no se piensa morir aunque sólo sea por no darle el gusto al gobierno de ahorrarse su pensión. El metro llega, Mercedes entra y se queda de pie frente a un asiento vacío porque ve una mujer mayor que viene hacia ella. Pero un señor con traje y corbata se adelanta y acaba ocupando el asiento. Mercedes se coge a la barra y sigue pensando que el abuelo es un embustero…

…mientras el señor del traje abre una cartera, saca un libro y va pasando páginas no como si leyera sino como si buscara algo. Tiene el libro lleno de tiritas adhesivas y se para cuando parece encontrar lo que estaba buscando. Es jesuita y anda puliendo en su Biblia lo que va a contar en clase de Escritura Paleotestamentaria de la facultad de Teología. Este cuatrimestre tocan los libros poéticos y va a empezar con el Eclesiastés. Como introducción, al final de la última clase escribió en la pizarra la palabra trampantojo y preguntó a los alumnos si sabían lo que significaba. Sí, algunos lo sabían, un efecto óptico en pintura, un engaño a los ojos. Acto seguido escribió una frase -Este mundo está lleno de trampantojos- y que reflexionaran sobre ella durante el fin de semana.
El Jesuita no levanta los ojos de la Biblia y, a pesar de no haber atendido al paso de las estaciones, se levanta automáticamente al llegar a la suya. Las escaleras mecánicas, un paseo de diez minutos y la facultad. Atraviesa el jardín, entra al edificio, el ascensor y un rato en el despacho.
En el aula -cómo cambian los tiempos- cada alumno con su portátil. Entre los alumnos, de todo: algún sacerdote, algún creyente con sus crisis de fe y alguna jovencita que haría mejor papel en la facultad de Farmacia. Vuelta al trampantojo:
-¿Sabrían ustedes poner algún ejemplo de los trampantojos que cité el viernes?
-El despertar de un sueño. Al abrir los ojos a veces pienso que esta realidad no existe y soy sólo un personaje en el sueño de alguien superior a mí.
-Una mujer que parece tener cuarenta años y, en realidad, tiene sesenta porque se ha hecho diez liftings.
-Cuando por las mañanas me pongo ante el espejo para darme una raya de rímel soy incapaz de ver que, detrás de la cara, tengo la calavera.
El Jesuita se la queda mirando. Sólo podía ser Victoria. En su mejor faceta. Porque también es la lunática que un día entra cabizbaja al despacho para contarle que Dios la ha abandonado y, una semana después, vuelve sonriente con cualquier excusa y le deja con la impresión de haber aparecido sólo para provocarle enseñándole el escote. El Jesuita cita el versículo más tonto del Eclesiastés, el que dice que el viento sopla hacia el sur y luego gira hacia el norte…

…mientras Victoria piensa que le gustaría estar en ese lugar donde da la vuelta el aire. Luego anota el número del versículo, 1,6, y cambia la pantalla del portátil para seguir jugando al buscaminas. Se siente el estómago vacío y está deseando que acabe la clase para bajar a la cafetería. Así hace y, como el café con leche que pide para acompañar al cruasán quema, llega tarde a clase de Historia de la Iglesia. Se disculpa, toma asiento y atiende sin atender que si no sé qué concilio proclama la naturaleza divina… Se aburre y piensa que luego tiene un hueco de una hora para decidir si aguantará la última clase, la de Antropología Teológica.
El sol ha subido, hace ese calorcillo invernal y hay un montón de gente sobre el césped del jardín. Victoria decide tumbarse también, se pone los auriculares para oír música y, al instante, ya tiene ahí al pesado de Enrique. Mira que me han intentado entrar de mil maneras –piensa- pero lo de ir a su casa para leer juntos y comentar la segunda epístola de san Pablo a los Corintios… que mira si es corta, trece capítulos nada menos.
-Me voy. Acabo de acordarme de que tengo hora en la peluquería. Me quiero hacer mechas…
Eso es, una mentira bien gorda a ver si mañana, al ver que llevo el pelo igual, se da por aludido aunque… no quiero ni pensarlo, no, él debajo leyendo san Pablo y yo encima dando saltitos… No, no sé cómo me pasa eso por la cabeza.
Victoria se conoce y se sabe un mar de contradicciones. Le vienen de familia, católicos a favor del sacerdocio femenino y otras progresías que, con su piso de doscientos metros cuadrados, casa en la playa y la montaña, votan socialista y encima dicen ser de izquierdas. Ella, en cambio, ni vota, ni se indigna, ni participa de esa gran mentira. Le basta con ser el trampantojo por antonomasia.
Va hasta el aparcamiento, se pone el casco, arranca su BMW y sale cavilando en qué se le habrá ocurrido preparar para comer a la chica sudamericana que tienen de criada. Al parar en el primer semáforo mira a su izquierda, ve una motillo y piensa que adónde irá este pringao…

…mientras ese pringao la mira también, ve la melena rubia sobresaliendo del casco y piensa que, puesto a decidir entre la nena o la moto, se queda con las dos. El semáforo se pone verde, la nena acelera y el Pringao se tiene que conformar con mirarle el culo hasta perderlo de vista.
El Pringao sigue su ruta, que consiste en recorrer las calles para repartir inútilmente currículos en las empresas de su ramo que ha encontrado en Google. Como el jueves y el viernes pasado, como mañana… Bueno, pero ¿por qué ando yo, con lo que ya tengo, mirando el culo de las otras? Ves, es en esos momentos cuando me entra la duda total de si la quiero o no la quiero… Otro semáforo. …¿y si resulta que no la quiero?, ¿y si nos estamos engañando?, ¿y si la estoy engañando a ella, me engaño yo mismo y estamos envueltos en una inmensa mentira?… Pero no, imposible, con el tiempo que llevamos… Además, es por el paro. Si estuviera trabajando seguramente no tendría tiempo de pensar en esas tonterías. Otro semáforo y el Pringao ya ha olvidado los currículos. Cambia la ruta y no para hasta la puerta del supermercado. Entra, coge algo que le gusta a ella, un huevo Kinder, y se pone en la cola. La cajera sólo está pendiente del ruidito de la máquina al leer los códigos de barras. Corre la cola, llega el turno del Pringao, la cajera ve sólo el huevo sobre la cinta y levanta la mirada:
-¿Se puede saber qué haces aquí?
-He venido a traerte un huevo Kinder, a mirarte, a decirte que te quiero y, si puede ser, a darte un beso.
En voz baja para que no oigan quienes están detrás. A Mercedes se le iluminan los ojillos y llama por megafonía que por favor la señorita Sole acuda a caja dos.
-Vamos un momento, sólo un momento, al vestuario. Lo justito para un beso. Y esta tarde quiero que me acompañes al bar donde juega mi abuelo para hablar con él. Ya te contaré, pero es un embustero de cuidado. Ah, y otra cosa…
-¿Qué?
-Que yo también te quiero.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Cesária Évora (1941-2011)


No sé si ha sido por el ruido informativo de los últimos días, que si el Barça ha ganado no sé qué y Mariano no sé cuántos, sólo ayer supe de la muerte de Cesária Évora el sábado pasado, 17 de diciembre. La caboverdiana, la que cantaba descalza sobre el escenario. Se ha ido. Se ha ido otra de las grandes voces femeninas en portugués cuando el mundo -o sea yo- aún no se ha recuperado de la muerte de Amália. ¿Ahora quién queda?: si acaso Ana Carolina en Brasil y, de entre las novas fadistas, para mí Mafalda Arnauth.
Dejo ahí una canción popular de su cedé Café atlántico, Flor di nha esperança:


jueves, 15 de diciembre de 2011

El faro del cabo Favàritx

Faro de Favàritx
A ver si poco a poco voy sustituyendo las fotos del blog con los cinco faros menorquines, que no son mías, por otras de producción casi propia. De momento he empezado con el faro de cabo Favàritx en la costa nordeste y en el recinto del parque natural de S'Albufera des Grau. La foto está hecha a última hora de la mañana del 8 de diciembre de 2011. Para los aficionados a faros diré que está en la latitud 39º 59' 8" N y longitud 4º 16' 0" E y lanza grupos de 2+1 destellos blancos. Con los faros de punta Nati y de cabo Cavallería completa la cobertura de la costa norte de Menorca donde se han producido, sobre todo por causa de la tramontana, naufragios como el del vapor francés Général Chancy tratado hace tiempo aquí en este mismo blog.

Mi misma mismidad
El entorno, precioso, que ya digo que está dentro de un parque natural. A unos cien metros antes de llegar al faro hay una charca, llamada es Cós des Síndic, y que es la que se ve en la foto de debajo con las nubes reflejadas sobre la superficie del agua. Sin tener contacto con el mar, en la charca se mezcla el agua dulce de la lluvia con la salada que llega en los momentos de fuerte oleaje.
Es Cós des Síndic
La vegetación es prácticamente nula supongo que por la tramontana, ese viento casi huracanado que sopla desde el golfo de León y que debe de asustar a las plantas nada más asomarse obligándolas a volverse a meter bajo tierra. En cambio, tiene bonitas formaciones rocosas como las de la foto siguiente con montones de agujeros producidos -supongo- por la erosión.
Roca erosionada
 Y también suelos oscuros y pizarrosos como ese tan irregular que se ve en la siguiente foto enfocada hacia poniente, hacia el lado de Addaia, Fornells y cabo Cavalleria.
Suelo pizarroso
Por lo demás, añadiré que ayer mañana estaban las carreteras menorquinas con multitud de coches en las lindes de los bosques. La gente andaba buscando lo que se llama esclatasangs, que es como por aquí se conoce lo que en la península son níscalos, rebollones, robellones, rovellons...

Gaviota y gavioto pelando la pava en un escollo





domingo, 11 de diciembre de 2011

Un gran día

Plaça des Born, Ajuntament de Ciutadella
Pues yo no sé cómo las teles, por ejemplo Antena 3 en el telediario del sábado, insistían tanto, por lo demás como cada año, en que esta semana pasada era ese superpuente que ya llaman acueducto: ¿no hemos quedado en que el índice de paro supera el 20%?, ¿a que, entonces, es de mal gusto o falta de tacto hablar de la gente que hace puente? Pues todo eso para decir que a mí no me ha parecido ver por aquí nadie con cara forastera haciendo ese puente.
Pero a lo que iba, que hay días en que uno no hace nada fuera de lo normal y se convierten en un gran día. Por ejemplo:
Catedral
 A las diez dejo el coche frente al mar. Como hacía un día claro se veían las montañas de Mallorca y estaba amarrado en el muelle nuevo el barco de la Balearia que acababa de llegar de Alcudia. Voy a tomar café al Fusion y está cerrado por vacaciones aunque ya llevan un par de meses así, sigo andando y, dando vueltas, voy hasta el Passeig de sant Nicolau; sigo por plaça des Born, ses Voltes, plaça ses Palmeres y -todo eso es un paseo de media hora- me paro en es Molí des Comte para el café. Leo la prensa local y los máximos problemas son: que, como los turistas vienen con paquetes de todo incluido, no salen del hotel y no gastan fuera; y la mala racha del Sporting Mahonés en fútbol. Todo en orden. Vuelvo hacia el coche por otra ruta: sa Contramurada hasta plaça des Pins, plaça Menorca y ya está, a casa. Barro las flores de la buganvilla, entro en internet a ver cómo está el planeta y también en orden: la bolsa con su rally alcista de cada fin de año y, en yahoo, como noticia de la España cañí, que el alcalde de Villalbilla (Madrid) gastó 590 euros desde su móvil oficial en SMS para participar en un concurso en el que sorteaban un Porsche.
Ses Voltes
 La hora de comer y, a la hora de la siesta, el serial Amar en tiempos revueltos al que voy a acabar por abandonar porque ya le he pillado un par de fallos gordos en los diálogos. El otro día, hablando de la sordera de su hija dice el Marce: si es blanco y en botella... ; claro, eso es leche, pero la expresión es moderna y no cuadra en 1956 donde está la serie porque por entonces la mayoría de la leche se vendía a granel y la gente iba a la lechería con la lechera. O cuando Rubín le dice a Rocío, su jefa: ¿Te has cabreado porque...?; una cosa es que los niños de la ESO o sus padres no sepan que cabrear es voz malsonante y otra cosa que no lo sepan los guionistas de la serie: en 1956 eso no se lo dice un hombre a una mujer y menos a su jefa. Pues eso, al próximo error de ese tipo abandono la serie y los pongo en orden en su página oficial.
El resto de la tarde, de estrés total: en el supermercado no he estado más de siete minutos. Y luego, aquí enredando en internet, que me ha entrado un imeil de los que van corriendo por la red en el que se denigra a la pobre Leire Pajín, que no podrá seguir siendo ministra, y he preparado una entrada para pasadomañana en el blog en el que saldré en su defensa cual caballero medieval. También he estado leyendo lo que me va, las historias de corsarios menorquines en tiempos de la dominación inglesa de Menorca, concretamente el recientísimo libro Els corsaris menorquins de Marc Pellicer Benejam (S'auba, Sant Lluís: 2011) con más de 22 páginas dedicadas a mi antepasado directo Francesc Maspoch, capitan del Sant Antoni de Pàdua con unas historias inverosímiles: que si capturan un barco negrero francés y han de ir al Mediterráneo oriental a vender los esclavos, que si la mañana del 23 de junio de 1780 están cinco horas cruzando cañonazos con la galeota española Conde del Asalto en la costa catalana frente a las islas Medas y a los dos se les acaba la munición...
Y ahora voy a ver si me invento algo para Bubok por ese proceso creativo que siempre me ha dado resultado: me saco una palabra rarilla, por ejemplo cairel o pámpano, y a partir de ahí empiezo a parir sin saber si saldrá un poema o un relato, pero algo sale. Después a cenar y luego, CSI en Tele 5. Lo que digo, estrés total. Si todos los días fueran así... Ah, no sé si alguien ha leído Un día en la vida de Iván Denísovich (1962) de Alexander Solzhenitsyn, premio nóbel en 1970, sobre la vida en un gulag. Pues casi lo mismo.
Port de Ciutadella



miércoles, 7 de diciembre de 2011

Más sobre mi Leire (Lewinsky), I: su currículum

Pues lo que son las cosas: ayer noche estuve cenando en el puerto de Mahón, frente a donde mi mito erótico Leire Pajín vino de vacaciones el verano pasado y, por esas cosas del amor que entenderá quien haya leído Petrarca, porque yo beso los caminos por donde ella haya pasado, porque yo voy husmeando los espacios que ella ha hollado con sus pies a ver si me llega el perfume que derramó al mover las piernas, por todas esas cosillas de enamorados, hoy, con mis añoranzas, he entrado en su blog y, arriba a la derecha y debajo de la foto, he visto una pestañita con su currículum. Lo copio porque no hay una dirección que envíe directamente:

Ministra de Sanidad, Politica Social e Igualdad desde Octubre de 2010, fui Senadora por las Cortes Valencianas de noviembre de 2009 a Junio de 2011.
Secretaria de Organización en el 37 Congreso del PSOE entre Julio de 2008 y Octubre de 2010 y secretaria de Estado de Cooperación Internacional del Gobierno de España de 2004 a 2008.
Nací en San Sebastián en 1976 y crecí en Benidorm. Compaginé los estudios de Sociología en la Universidad de Alicante (UA) con distintas actividades culturales y deportivas.
Cofundadora de la Asociación Estudiantil Campus Jove, de la que fui presidenta, participé activamente en la vida universitaria. Fui miembro del Claustro y de la Junta de la Facultad de Económicas y Sociología de la Universidad de Alicante (1995-1999). Ejercí el cargo de Presidenta de la ONG Solidaridad Internacional y he sido miembro de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Alicante. Además de haber sido Secretaria Federal de Movimientos Sociales del PSOE, fui la parlamentaria más joven de la historia de la Democracia Española en la legislatura 2000-2004.
Candidata número 2 del PSPV-PSOE por Alicante en las elecciones generales de Marzo 2008 y actualmente candidata número 1 del PSPV-PSOE por Alicante en las Elecciones Generales de Noviembre de 2011.

 


Leire ilustrándose en la biblioteca universitaria
El comentario, breve. Véase lo de participé activamente en la vida universitaria. Fui miembro del Claustro y de la Junta de la Facultad de Económicas y Sociología de la Universidad de Alicante (1995-1999). Y véase lo que no dice, que sea licenciada en nada; o sea, que participó activamente en la vida universitaria haciendo de todo menos estudiar. Pero tampoco entiendo qué haría. No creo que estuviera de asambleas porque de eso no hay desde que murió Franco. Ni me la imagino en esas partidas de cartas que se suelen celebrar en los bares de las facultades: si ya no la veo capaz de jugar a los montones, eso de que gana la carta más alta, porque dudo que sepa distinguir entre un 3 y un 5 de bastos, ya no digo ante la complejidad del tute o el julepe. Entonces, ¿qué hizo? Y véase que estuvo entre 1995 y 1999, cuatro años que son cinco, tiempo más que suficiente para sacarse una carrera de ese tipo.
Y ¿qué quiere decir exactamente lo de Compaginé los estudios de Sociología en la Universidad de Alicante (UA) con distintas actividades culturales y deportivas?: ¿rellenaba quinielas en clase?, ¿hacía voleiplaya en Benidorm?, ¿pasó una vez delante de un museo?...


Leire aplicando lo aprendido en cinco años de universidad

(Ah, y por el cariño que le tengo no me meto con que en el primer párrafo de su currículum escriba los nombres de los meses a veces con mayúscula y a veces con minúscula; ni que en el último escriba Democracia Española sic con mayúscula: por lo menos cierra el párrafo en seguida, que si sigue hablando es capaz de decir que la democracia la trajo ella a España)



sábado, 3 de diciembre de 2011

26712, 86733

26712
86733

¿Que qué pintan esos dos números? Fácil: son los que corresponden a los dos únicos décimos que juego este año en la lotería de Navidad. ¿Y qué pintan aquí? Pues están por una cuestión de magia. Un clásico de la antropología, sir James Frazer, trata, en La rama dorada, de dos tipos de magia: La simpática, que actúa entre elementos que han estado en contacto; por ejemplo, un cabello y la persona a la cual pertenecía. Y la homeopática, que actúa entre elementos semejantes; es el ejemplo de pintar un bisonte sobre una roca para encontrártelo al salir de caza el día siguiente.

Pues de eso se trata, de mágia homeopática: a ver si sacando esos números hoy al ciberespacio me tocan en el sorteo del 22 de diciembre.