Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



miércoles, 26 de febrero de 2014

Juan-Lluís Lluís, Les cròniques del déu coix

Joan-Lluís Lluís
Lluís, Juan-Lluís, Les cròniques del déu coix (Proa, Barcelona: 2013)
Hacía tiempo que no leía nada legible -apreciése la paradoja- en catalán y supongo que si esta novela me lo parece es porque su autor no es español sino francés. De todas maneras, tendiendo a cero mi interés por la cultura catalana no insular, tampoco la he leído por decisión propia sino porque era la prevista por el club de lectura de Ciudadela para el sábado 15 de febrero de 2014.

sábado, 22 de febrero de 2014

Memorial Bernat Pons: I campeonato insular de dominó en Alaior (2)

Interior del casino de Alaior
He conseguido superar la depresión. Porque quedamos eliminados en la segunda eliminatoria del campeonato. Sin excusas ni razones: no se puede ni culpar a las fichas, ni recordar este o aquel fallo... Estamos eliminados y ya está. Nos queda el consuelo de haber quedado, en cierto modo, en treceava posición: porque quedaron clasificadas doce parejas y nosotros no entramos por una cuestión de average, es decir, que si la única partida que ganamos la hubiéramos ganado con mayor ventaja, habríamos entrado en la final que se celebrará el sábado 1 de marzo. Nos queda también el consuelo de esperar al año que viene. Ah, y el honor de haber jugado contra leyendas como el boticari Moll al que, a sus años, lo ves que se para a pensar y está calculando no sólo la ficha que va a poner sino las dos siguientes.
Por cierto que ya se oían voces que proponían una organización diferente para el año que viene: en vez de ese sistema eliminatorio al estilo de la copa del rey de fútbol, un sistema de ligilla por el que todas las parejas compiten contra todas las demás y el resultado es una clasificación desde el primero hasta el último. La propuesta incluye una variación de terreno y, en lugar de jugar exclusivamente en Alaior, incluir Mercadal, Fornells, Ciutadella...
De todas maneras, el ambiente del torneo está siendo genial y, como nos lo pidieron, aunque estemos eliminados acudiremos el próximo sábado a la final. Incluye un aperitivo y la entrega de algún obsequio de consolación.
Vista aérea de Alaior

martes, 18 de febrero de 2014

Memorial Bernat Pons: I campeonato insular de dominó en Alaior (1)

Panorámica de Alaior
Con motivo del reciente fallecimiento de Bernat Pons, empresario de Alaior (pronúnciese Lô) y gran aficionado a las 28 fichas, se está celebrando, desde el pasado sábado 15 de febrero, el I campeonato insular de dominó en el casino de la villa.
Casino de Alaior
Participan 25 parejas venidas, según el diario Menorca del 16 de febrero, de es Mercadal, Fornells, Mahón y Ciudadela aparte de los locales. El sábado pasado se celebró la primera convocatoria consistente en tres partidas: cada pareja se enfrentaba a otras dos. Y todo estaba muy bien organizado: con decir que como acto previo apareció una gran caja de la que, una vez abierta, empezaron a aparecer un montón de dominós nuevos con las fichas de tamaño grande... Además, había sus cartulinas para anotar el tanteo y para que, una vez acabada la partida, firmaran los participantes antes de llevarlas, como acta notarial de lo ocurrido, a quien reflejaba los resultados en el ordenador. Todo muy preparado, muy profesional.
Mi compañero y yo bien porque superamos esta primera eliminatoria a pesar de perder la primera partida contra una pareja local que se iba viniendo arriba a medida que avanzaba la partida y acabaron jugando como computadoras. Perdimos esa primera partida y sufrimos en la segunda contra otra pareja local, claramente inferior; pero se nos apareció la Virgen de monte Toro en el último momento en forma de cinco doses en manos de mi compañero. En cuanto le pude servir el tres dos y, a la vuelta siguiente, le conseguí quitar la podrida, el tres doble... Y la última partida ya fue de trámite.
El único problema es que mi compañero es de los que juegan dominó clásico sin resquicio para la imaginación, dominó del de, dado un palo, hay que seguirlo hasta el final. Y no entiende esas jugadas envolventes que se llevan por otros lares y que consisten no en dar la ficha de cara sino en conseguir que nos venga. Fuera de ello, entendimiento total.
El resultado fue que nos clasificamos para la siguiente convocatoria, que se celebrará este próximo sábado 22 de febrero, porque ganamos dos de tres partidas. Y, siempre según el diario local, sólo hubo tres parejas que ganaran las tres partidas: Paco Pons y Miguel Seguí, Mariano Vílchez y Bartolomé Pons, todos de es Mercadal, y Juan Andreu y Diego Rossi de Alaior. La cuestión es que quedaron eliminadas las seis parejas de nivel inferior y, a medida que avanzan las eliminatorias, el nivel se supone superior: como en la copa del Rey de fútbol pero con algo más serio.
Ficha habitual de mi bar

viernes, 14 de febrero de 2014

Aiden Ashley por enésima vez

Hace ya tiempo que no trato de cosas serias en el blog y, por eso, vuelvo a lo más serio, a mi tan admirada Aiden Ashley, aquella por la que el llorado Jim Morrison cantaba, adelantándose a su tiempo, lo de L.A. woman. He perdido la cuenta de cuántas veces he prometido no volver sobre ella pero como soy seguidor suyo en Twitter y no me pierdo ni una foto de las que envía... ¿O no merece compartirse este claroscuro de arriba a la izquierda que sabe resaltarle el pecho derecho y la pierna izquierda? Desnudez artística, escultura móvil, ¡qué sé yo lo que es o lo que tiene esta mujer! O es simplemente eso, una mujer, feminidad pura, hembra en estado prístino...
Es capaz hasta de dejar a uno encantado enseñando nada o casi nada como en esta otra foto de la derecha. Apenas el perfil de un pecho. Pero ahí queda el pelo alborotado y la demostración de lo que es un culo más allá de toda perfección que se pueda imaginar.
Aquí a la izquierda, algo muy, bastante sugerente: piel blanca y todo el resto, todos los complementos, negros. Zapatos de tacón innecesarios en posición yacente: pero ahí están, a juego con los guantes, también innecesarios, pero también con las bragas, ya no innecesarias: ¿o no se aprecia que la misma postura sin bragas sería la mayor ordinariez y así es casi castidad? ¿No sugiere, con los ojos cerrados, una de aquellas ninfas de la mitología griega dormidas en medio de un prado a la que están acechando faunos y sátiros sin atraverse a saltar sobre ella?
Otra foto, a la derecha, digna de comentario: medio culo le basta para sugerir, para insinuar, para expresarse. Y nos mira por si le queremos llevar la contraria. La postura, ideal: ocupando en diagonal la cama y sin sugerencias ya: anunciándonos claramente que no tenemos cabida en ella, que la va a ocupar solita. Para dormir o para ponerse intelectual y leer esos libros que parece haber junto a la lámpara de la mesita de noche. Porque una mujer como ésta ha de ser necesariamente lesbiana: un cuerpo pluscuamperfecto como el suyo se deforma sólo que la toque un varón. Limitémonos, pues, a sólo mirarla.
Y por último, en esta otra foto, aquí a la izquierda, convertida en una señora con alto nivel de sugerencia. Sentada, con el pelo recogido, y mirando al frente segura de sí misma. Otra vez en contraste de blancos y negros: el fondo de la composición y su piel rotos por el negro del taburete, de los zapatos, de los guantes estratégicamente situados como guardianes de todo su centro de gravedad, ese colgante y esas transparencias que mal celan sus pechos. Así debían imaginarse los caballeros del XIX, en sus fantasías, a madame Bovary, a la Regenta, a Ana Karenina y a cuantas señoras estuvieran deseando convertirse en adúlteras, cuando las vieran en los salones, en las iglesias, en los bulevares.
Y acabo, para que no se me acuse de infiel, con el segundo de mis mitos personales, Sinn Sage. Sé que no tiene clase, sé que no tiene tipo para competir con Aiden Ashley, pero -¡qué le voy a hacer!- me gusta sin remedio. No es de sus mejores fotos: reconozco que parece una golfa de extrarradio, que con esa pose no provoca por más que lo intente, que da lo mismo que se presente con bragas o sin ellas, que le faltan las gafas, quizá lo más sugerente porque provoca el deseo de movérselas arriba y abajo a base de vaivenes... Da igual: para mí Sinn Sage es cuerpo de refugio.

lunes, 10 de febrero de 2014

Marta y Ester, 147: De visita



Ester se despierta de la siesta, besa a Marta y dice:
-Hemos de ir a ver a la ancianita ciega.
-Me da tanta vergüenza... pero bueno, iremos después de...
Ester la vuelve a besar sin dejarle acabar la frase y, al acabar el beso, ya separa las piernas:
-¿Por qué no empiezas dándome besitos?
Marta empieza a besar a Ester y Ester dice:
-¿Querrás que luego te ponga el dedito dentro con cuidado?
Pero Marta sigue llenando de placer todo el cuerpo de Ester y no para hasta que Ester le regala su movimiento con los deditos de los pies. Ahora empiezan a vestirse.
Ester se pone las braguitas y luego recoge la trenza de Marta, que había quedado a un lado de sus cuerpos. La dobla en dos y se la inserta dentro de las braguitas hundiéndosela bien entre la juntura de las piernas. A Marta le da la risa y dice:
-Se te ocurre cada cosa...
Al acabar de vestirse salen las dos del compartimento cogidas de la mano.

jueves, 6 de febrero de 2014

Priapeos. Grafitos amatorios pompeyanos. La velada de la fiesta de Venus. Reposiano, El concúbito de Marta y Venus. Ausonio, Centón nupcial

Priapeos. Grafitos amatorios pompeyanos. La velada de la fiesta de Venus. Reposiano, El concúbito de Marta y Venus. Ausonio, Centón nupcial (Gredos, Madrid: 1981)
He aquí una antología de poesía erótica latina de origen variado, desde grafitos en los muros pompeyanos hasta el texto de Ausonio, el autor del conocido verso Collige, virgo, rosas que se suele citar a propósito del carpe diem.
En primer lugar se recogen un conjunto de breves poemas con Príapo como centro: o es quien habla, o es o el tema, o a él van dirigidos. Ofrecen algunas curiosidades: 1ª) Dame (...) lo que la primera noche concede la virgen al ardiente esposo, mientras, en su inexperiencia, teme el desgarramiento del otro lugar (3); explica el editor en nota una costumbre que sustenta en Séneca: como reminiscencia de la ofrenda de primicias a los dioses, a la esposa se le hacía gracia de la virginidad la primera noche a cambio de sodomizarla (a cambio de la pedicación en términos del editor) 2ª) El uso de huerto como símbolo erótico: Lo que mi huerto tiene impunemente podrás tomar, siempre y cuando lo que tu huerto tiene logre alcanzar (5). 3ª) La tendencia por el sexo multidireccional queda manifiesta en textos como el siguiente: Si a robar viniesen una mujer, un hombre o un muchacho, que aquélla presente su coño, aquél su boca, éste sus nalgas (49).
En cuanto a los grafitos pompeyanos son de destacar los siguientes aspectos: 1º) El uso del símbolo de la puerta: Por esta puerta me vuelvo loco (117). Es omnipresente en lírica amorosa desde el Cantar de los cantares hasta el Qué faré, mamma / meu habib est ad yana mozárabe o A mi porta nasce una fonte / por do saliré que no me moje, y es lo de menos que la puerta (ianua) simbolice un acceso a la mujer de tipo amoroso o completamente físico. 2º) La primera manifestación conocida de lo que ya podría llamarse una tira cómica y que presenta una discusión entre varios jugadores de dados junto a los dibujos correspondientes (149). 3º) El testimonio de que las pompeyanas se afeitaban el coño a partir de una defensa del coño con pelo: Un coño peludo se jode mucho mejor que uno depilado. / Aquél retiene mejor los vahos y tira, al mismo tiempo, de la verga (193). 4º) La presencia de una hermosa muestra de lírica en voz femenina; Peter Dronke, en su conocido manual La lírica en la Edad Media (Ariel, Barcelona: 1995) la cita en latín como antecedente de la lírica femenina mozárabe, gallego-portuguesa, castellana... : Si tu sintieses, cochero, el fuego del amor / te darías más prisa para ver a tu Venus. / Yo amo a un joven... (86).
Menor interés tienen, a nuestro entender, los otros dos textos, de Reposiano y Ausonio respectivamente. El de Ausonio tiene acaso el mérito de ser un centón, esto es, un género consistente en el uso tergiversado de versos clásicos: en concreto construye, a partir de versos inocuos de Virgilio, un poema erótico centrado en una boda.
Nunca dejan de impresionar estas imágenes de Pompeya



domingo, 2 de febrero de 2014

Stendhal, Le Rouge et le Noir, y II

Stendhal, Le Rouge et le Noir (Gallimard, s.l.: 2000)
Esta entrada es continuación de esta otra publicada hace unos días.
Lo primero que diremos es que es novela necesaria en el camino que lleva al realismo y, como consecuencia suya, al naturalismo. Nótese que es de 1830, esto es, cronológicamente paralela a las primeras novelas de Balzac y que ya apunta trazos de modernidad y realismo:

  • Al modo de un Zola que, a partir de 1871 y en la serie de Les Rougon-Macquart, pretende retratar la totalidad de la sociedad francesa, aquí se da una preocupación por la variedad de ambientes: en efecto, el recorrido del protagonista, Julien Sorel, nos permite ir de una pequeña villa del Franco Condado hasta París, y la relación que con dos mujeres, Mme. de Rênal y Mlle. de La Mole, sirve para que conozcamos desde dentro a la burguesía rural y a la alta aristocracia parisina respectivamente. Recuérdese cómo, de un modo muy parecido, en Fortunata y Jacinta, Galdós se sirve de ambas mujeres para recorrer el mundo del pueblo llano y de la aristocracia. Así, a propósito de su relación con Mme. de Rênal, retrata el modo de pensar del burgués rural que encarna su marido: Chacun de ces maudits noyers (…) me coûte la récolte d’un demi-arpent, le blé ne peut venir sous leur ombre (101); y, además, los celos que siente respecto a la pujante burguesía industrial: M. de Rênal parlait politique avec colère : deux ou trois industriels de Verrières devenaient décidément plus riches que lui (121); y en general será el lema de la villa: Voilà le grand mot qui décide tout a Verrières: RAPPORTER DU REVENU (52). Y del mismo modo como hará Clarín en La Regenta donde los dos pretendientes de Ana Ozores representan a los estamentos aristocrático y clerical, aquí también Stendhal nos paseará por los salones parisinos y sus veladas a la vez que por el seminario de Besançon. Y asistiremos a las preocupaciones de esa aristocracia temerosa de una nueva revolución y a las tensiones entre dos facciones del clero, los jansenistas y los pro-jesuitas. Podemos decir incluso que el doble título Rouge / Noir apunta hacia toda esa serie de dualidades y oposiciones de la novela: Mme. de Rênal / Mlle. De la Mole,  Verrières / Paris, aristocracia / clero, burguesía rural / burguesía industrial, clero jansenista / clero pro-jesuita… Es por ello que Julien concibe a Mlle. de La Mole en uno de los lados de esas oposiciones, asociada al clero jesuítico y encarnación de París: C’était l’idéal des Maslon, des Frilair, et des Castanède par lui admirés dans sa jeunesse. C’était, en un mot, par lui l’idéal de Paris (433).
  • Es una novela moderna en tanto se la ve concebida globalmente, con reflexión, con perspectiva... Véase la cita inicial que sirve de lema a la novela: “La vérité, l’âpre vérité" (40). El autor la atribuye a Danton y, si sabemos que éste acaba guillotinado, resulta ser una anticipación del final de Julien Sorel. En efecto, ya dentro del texto se alude a Danton en esa dirección: la veille de sa mort Danton disait avec sa grosse voix : C’est singulier, le verbe gillotiner ne peut pas se conjuger dans tous ses temps ; on peut bien dire : Je serais guillotiné, tu seras guillotiné, mais on ne dit pas : J’ai été guillotiné (632). La misma anticipación se produce al poco de entrar en acción el protagonista cuando éste está en la iglesia y encuentra un papel precisamente en los bancos de M. de Rênal, es decir, donde estará sentada Mme. de Rênal cuando reciba el disparo que llevará a Julien a la guillotina: el papel contiene los detalles de la ejecución de un tal Louis Jenrel: son nom finit comme le mien (…). En sortant Julien crut voir du sang près du bénitier, c’était de l’eau bénite (…) : le reflet des rideaux rouges qui couvraient les fenêtres, la faisait paraître du sang (72-73). Efectivamente, hacia el final de la obra, en la misma iglesia y en el momento de la elevación, il tira sur elle un coup de pistolet et la manqua ; il tira un second coup, elle tomba (591); y al entrar en prisión, su sensación es: il se sentait la tête comme si elle eût été serrée avec violence (592). En la misma dirección actúa la admiración de Mathilde de La Mole por su antepasado Boniface de La Mole, guillotinado por su heroísmo: Boniface de la Mole lui semblait ressuscité, mais plus héroïque (608).
  • Es una novela articulada sobre varias decisiones erróneas del protagonista, que le irán dirigiendo, sin ser consciente de ello, hacia la guillotina. En efecto, sobre todo al principio de la obra, Julien se sitúa, como Edipo cuando en lugar de volver a Corinto se dirige a Tebas y empiezan a cumplirse los oráculos, al menos en tres encrucijadas y elige el camino menos apropiado: 1º) Entre la milicia y el clero reflejando el rojo y negro del título: en su aparición en escena Julien está en la serrería de su padre leyendo el Mémorial de Sainte-Hélène (63) de Napoleón y de ahí su admiración por el general: C’était la destinée de Napoléon, serait-ce un jour la sienne ? (119); pero se decide por el clero por una cuestión de dinero: on voit des prêtres, de quarante ans, avoir cent mille francs d’appointements, c’est-à-dire trois fois autant que les fameux généraux de división de Napoléon (71); y por eso viste de negro: Je ne veux pas vous faire quitter votre habit noir (384). 2º) Entre Mme. de Rênal o su doncella Élisa (96) y se decide por la primera a pesar de que con la segunda, además de serle recomendada por el cura Chélan, tendría la vida asegurada porque fit un héritage (96). 3º) Entre el puesto de preceptor en casa del matrimonio Rênal o junto a su amigo Fouqué, que le ofrece trabajo, y se decide por lo primero: -Mais songes-tu (…) que je te donne quatre mille francs par an ? et tu veux retourner chez ton M. de Rênal, qui te méprise (133).
  • La novela se convierte así en la historia de una ambición castigada. Son significativas las reflexiones que hace durante un pequeño trayecto al situarse sobre una roca elevada en las montañas: Cette position physique le fit sourire, elle lui peignait la position qui’l brûlait d’atteindre au moral (…) Il voyait à ses pieds vingt lieues de pays. Quelque épervier parti des grands roches au-dessus de sa tête était aperçu par lui, de temps à autre, décrivant en silence ses cercles immenses. L’oeil de Julien suivit machinalement  l’oiseau de proie. Ses mouvements tranquilles et puissants le frappaient, il enviait cette force (118-9 y recuérdese una escena parecida al comienzo de La Regenta con Fermín de Pas contemplando Vetusta desde la torre de la catedral). Julien decide dormir en una gruta que encuentra en la cima: resta dans cette grotte plus heureux qu’il ne l’avait été de la vie (…) son âme s’égarait dans la contemplation de ce qu’il s’imaginait rencontrer un jour à Paris (130). Más tarde, en sus últimos momentos, Julien vuelve sobre esta gruta con su amigo Fouqué: retiré la nuit dans cette grotte et ma vue plongeant au loin sur les plus riches provinces de France, l’ambition a enflammé mon coeur (659); y en esa gruta será enterrado: dans cette petite grotte magnifiquement illuminée d'un nombre infini de cierges, vingt prêtres célébrèrent le service des morts (660). En realidad, al enamorarse de Mme. de Rênal, es también la ambición lo que le guía: Son amour était encore de l’ambition : c’était de la joie de posséder, lui pauvre être si malheureux et si méprisé, une femme aussi noble et aussi belle (152). O al ver al jovencísimo obispo de Agde, a quien toma como posible modelo: Si jeune, pensa Julien ; tout au plus six ou huit ans de plus que moi ! (168). Incluso con el segundo de sus grandes amores, mademoiselle de La Mole: C’est un instrument, se dit-il en riant, dont il est dans mon destin de me servir ! ici comme à Verrières (454).
Son peculiares las relaciones que Julien establece con las mujeres y no sólo con las dos centrales, M. de Rênal y Mlle. de la Mole, sino también con otras dos: 1) Amanda Binet, beauté blonde et gaie (241) a la que conoce sólo llegar a Besançon: L’idée de la passion dont il avait été l’objet lui ôta presque toute sa timidité (241). En seguida le confesará amor sin que ello tenga mayor consecuencia a lo largo de la novela: Je sens que je vou aime de l’amour le plus violent (243). Y pretenderá conquistarla recitando fragmentos de la Nouvelle Heloïse. 2) La maréchale de Fervacques, a la que pretende sólo para encelar a Mlle. de la Mole y a base de cartas copiadas de un modelo. Es como si con una y con otra intentara entablar una relación basada sólo en textos frente a las otras dos con las que su relación será vital.

En cuando a Mlle. Mathilde de La Mole, el proceso de la relación de Julien con ella es bastante parecido al mantenido con Mme. de Rênal. Ella empieza por sentirse alejadísima de él: elle venait de sentir vivement qu’elle n’était rien pour ce jeune homme (408). Pero pronto empiezan a simpatizar y entrar en confidencias: Peu à peu ses conversations avec cette jeune fille, d’un mantien si imposant, dévinrent plus intéressantes. Il oubliait son triste rôle de plébéien révolté (414). Y de ahí, al contacto físico inocente y a la posibilidad de amor: Elle s’est appuyée sur mon bras d’une façon bien singulière ! (…) serait-il vrai qu’elle a du goût pour moi ? Elle m’écoute d’un air si doux (416); Il serait plaisant qu’elle m’aimât ! Qu’elle m’aime ou non (…) j’ai pour confidente intime une fille d’esprit (417). O la atracción física y el deseo por parte de Julien: Mon Dieu, qu’elle est belle ! Que ses grands yeux bleus me plaisent (…) elle est jolie ! continuait Julien avec des regards de tigre. Je l’aurai (…) M’aime-t-elle ? (418-9); Sa taille était charmante. Il était imposible d’avoir un plus joli pied (436). Así hasta que cae perdidamente enamorado: C’était après s’être perdu en rêveries sur l’élégance de la taille de mademoiselle de La Mole, (…) sur la blancheur de sa main, sur la beauté de son bras (…) qu’il se trouvait amoureux (433). Y ve signos de ser correspondido -mais cette respiration pressée, mais tout ce trouble (435)- que pronto se confirman: un laquais remit une lettre à Julien ; c’était tout simplement une déclaration d’amour (436). Pero como Julien desconfía de su entorno hace una copia de la carta y la remite a su amigo Fouqué: Copiez, lui dit-il en lui donnant la lettre de mademoiselle de La Mole. Pendant que l’écrivan travaillait, il écrivit lui même a Fouqué (441): Mon ami, n’ouvre la lettre ci-incluse que en cas d’accident (453). Mientras tanto, ya se han convertido en amantes: elle en allait faire son amant, peut-être son maître ! (445); y ella le convoca en su alcoba a la que ha de acceder, al estilo de Romeo con Julieta, por una escalera: Prenez la grande échelle du jardinier auprès du puits ; placez-la contre ma fenêtre et montez chez moi (448); es significativo que en esta primera visita a mademoiselle de la Mole utilice la escalera para subir a su alcoba porque, por el mismo procedimiento, había accedido por última vez a Mme. de Rênal en el capítulo que cierra la primera parte (I,XXX); es como si se encadenaran ambas historias. Al poco vienen las dudas y arrepentimientos como también había ocurrido con Mme. de Rênal: J’ai l’horreur de m’être livrée au premier venu, dit Mathilde, en pleurant de rage contre elle même (466) lo que provoca en Julien deseos de matarla: Il eût été le plus heureux des hommes de pouvoir la tuer (467); y ello acrecienta el valor de Julien a los ojos de Mlle. de La Mole: Il est digne d’être mon maître, puis qu’il a été sur le point de me tuer (469). El amor de ella se va intensificando hasta el punto de que dibuja, inconscientemente, la cara de Julien pero no puede hacerlo de manera consciente: Mathilde (…) traçait au hasard des traits de crayon sur une feuille de son album. Un des profils qu’elle venait d’achever l’étonna, la ravit : il ressemblait à Julien d’une façon frappante (…) Elle (…) chercha sérieusement à faire le portrait de Julien, mais elle ne put réussir (…); Mathilde en fut enchantée, elle en vit une preuve évidente de sa grand passion (477); se declara, incluso, su sierva tras lanzarle desde la ventana un mechón de su cabello: Voilà ce que t’envoie ta servante (…) c’est le signe d’une obéissance eternelle. Je renonce a l’exercice de ma raison, sois mon maître (482) y se compara, de modo parecido a cómo ocurrirá también en La Regenta, a una heroína de ópera: une maxime d’amour chantée (…) penetra son coeur. L’heroïne de l’opéra disait : Il faut me punir de l’excès d’adoration que je sens pour lui, c’est trop l’aimer (478). Y pronto Julien cree haber llegado demasiado lejos e intenta una primera ruptura diciendo, a propósito de un jarrón roto: Ce vase (…) est à jamais détruit, ainsi est-il d’un sentiment qui fut autrefois le maître de mon coeur (493). De este modo comenzarán las oscilaciones de su relación: Mathilde renuncia pensando que son nom me rappellera toujours la plus grand tache de ma vie (533) y decide casarse con su pretendiente el marqués de Croisenois pero en cuanto ve a Julien cambia de idea: Toutes les idées de mademoiselle de La Mole changèrent en voyant Julien. Au vrai, c’est là mon mari, se dit-elle (…) c’est évidement lui que je dois épouser (533-4); y llega a considerarse su esposa (moi, qui suis votre épouse [551]) y a humillarse ante él: Ah ! pardon, mon ami, ajouta-t-elle en se jetant à ses genoux, méprise-moi si tu veux, mais ame-moi (553). Incluso le pide que la rapte y huyan: Enlevez-moi, partons pour Londres… Je serais perdue à jamais, déshonorée (561). Se mantiene fiel a su amor hasta sus últimas consecuencias a pesar de saberlo condenado por su atentado contra Mme. Rênal: quand elle serrait contre son coeur la tête de Julien : Quoi ! se disait-elle avec horreur, cette tête charmante serait destinée a tomber ! (616). Y lleva ese amor hasta lo macabro: elle avait placé sur une petite table de marbre, devant elle, le tête de Julien, et la baisait au front (660).



Una mínima apreciación sobre algunos personajes: l’abbé Chélan como cura bueno, jansenista, que aconseja a Julien sobre la vida: il s’agit de faire fortune dans ce monde ou dans l’autre, il n’y a pas de milieu (97). Opuesto a l’abbé Maslon, que le espía y de quien madame de Rênal n’a pas voulu de lui. Elle va se confesser à Dijon ou à Besançon (260). Y entre medio de las dos facciones, el cura que se empeña en confesar a Julien en sus últimos momentos: tout janseniste qu’il était, ne fut point à l’abri d’une intrigue des jésuites, et à son insu, devint leur instrument (656); y le propone la conversión porque les larmes que votre conversión fera répandre annuleront l’effet corrosif de dix éditions des oeuvres impies de Voltaire (657).



Algunas cuestiones laterales:

1ª) A algún lado llevará el análisis de la familia de Julien y, sobre todo, el hecho de que no tenga madre.

2ª) Dice el postfacio de nuestra edición (665) que el autor subtituló la novela primero como Chronique du XIXe siècle y después como Chronique de 1830 y ello apunta una intención claramente realista como la afirmación en el testamento de que J’ai copié les personnages et les faits d’après nature (673).

3ª) Curiosa es la nota 1 a la página 229, en el contexto de las tensiones religiosas entre jansenistas y pro-jesuitas, en la que se habla de la gran difusión de la cardiolatría o culto al Sagrado Corazón en la época.

4ª) Por fin, una buena reflexión: Une mouche éphémère naît à neuf heures du matin dans les grands jours d´été, pour mourir à cinq heures du soir ; comment comprendait-elle le mot nuit ? (652).