Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



domingo, 27 de abril de 2014

Francisco García Pavón, Voces de Ruidera

García Pavón, Francisco, Voces de Ruidera (Destino, Barcelona: 1973)
La novela forma parte, con otras que he leído, de la serie dedicada a Plinio, el policía municipal de Tomelloso que, ayudado de su amigo, el veterinario don Lotario, resuelve los más variados casos policíacos con un sabor completamente rural. Y de eso de trata, de combinar el costumbrismo con un relato policíaco que, en ningún caso, cabría adscribir a la novela negra.
Aspectos dignos de ser destacados:
  • El dominio de un lenguaje manchego que, aunque se nos antoja trabajado, suponemos de base real pero desaparecido ya a causa de la televisión: estas tierras... alteran el alucinatorio y se siente uno prójimo de los que inquilinan en el más allá (126); a solespones regresaron al hotel (96); sonllorando (100). Encontramos metáforas con cierta gracia: Quedó unos segundos contemplándole el entrecejo del culo (89). O el nombre escogido para un personaje: don Circunciso (46).
  • Las descripciones de los espacios naturales: los lagos parecen pedir un contorno blandorro y lírico; o tremebundo e infernario (40).
  • Las anécdotas intercaladas de tipo humorístico. Tal es la carta dirigida al alcalde por la que Menandro Almortas, en su lecho de muerte, dimite de manera irrevocable... como ciudadano de Tomelloso (24).
  • Toda una sólida teoría sobre el culo femenino que parece ignorar aquella glosa silense que reza qui cum uxore sua iaceat sodomitico more..; léase lo dicho en el contexto del casino de Tomelloso: todos los hombres tenemos algo de maricas, y por conservar las formas ojeamos el culo de las hembras en vez del de los prójimos... Porque ellas, que yo sepa, no se engalgan con las posaderas de los machos (18); y se vuelve sobre la cuestión comparando el culo de la hija de Plinio con el de una prostituta: La hija de Manuel pensaba que su tras era más liso que el de la gala, menos sexípero, menos aglutinante de los ojos y lascivia... No cabe duda que el culo, que no vale pa na, es un gran aliguí de las mujeres para engalgar tíos. Y eso que ahora con los pantalones se estilan más bien los culos escurríos, pero siempre con su poquito de peralte, de gracia salidera (98-99).
  • Es divertida la historia del Ignacio y su problema la noche de bodas: va a hacer mañana quince días que me casé con la María Retoca, y aunque no lo crean, todavía no me he puesto en condiciones (90). Por supuesto, lo soluciona con la ayuda de Plinio y don Lotario, y acaban celebrándolo: Venga, beban un trago a la salud de mi porra. ¡Fenómeoooo! (106).
  • Alrededor de ese episodio diría que el autor se organiza todo un lío en lo que se refiere a la sucesión del tiempo en el sentido de que en un mismo día los protagonistas comen dos veces. Se deduce a partir de la lectura de varias frases: Apenas comieron llevaron a las mujeres con el coche... Merendaron en la aldea y ya a solespones regresaron al hotel... Tomaron el aperitivo... Cuando salieron del comedor a tomar café... (96-97). Se ve que comen dos veces sin que medie noche entre tanto; y no puede mediar porque poco antes (94) han quedado para esa noche con Ignacio y con él acuden después (106).
  • Inserta algún personaje que parece tener tintes reales como la turista extranjera que, al ver cómo en la inscripción de un castillo han confundido el romance de la Rocafrida con el de Fonte Frida dice que acudirá a quejarse a don Dámaso, Uno de la Academia (120). O el pintor López Torres (158), tío del Antonio López, de Tomelloso, que pintó el retrato real.
  • En el apartado costumbrista incluye una receta, los galianos, que parecen ser un plato de caza (122ss.).
  • Deja caer alguna reflexión curiosa como la siguiente: la televisión... tiene bastante culpa de las emigraciones. Ven otra vida y se van (154).
  • Hay un pequeño sabor a Agatha Christie desde el momento en que Plinio y compañía se instalan en un hotel de las lagunas de Ruidera para investigar, y resultan sospechosos todos los huéspedes del mismo.
  • Choca, en un relato tan ingenuo como éste, un incesto entre madre e hijo (219) por más que tenga relación con el asunto central del crimen que se está investigando.

miércoles, 23 de abril de 2014

Everibody's talking

Una canción de 1969 y convertida en inolvidable: aún suena y quizá más que otra también inolvidable del año siguiente, Puente sobre aguas turbulentas de Simon & Garfunkel. Se la debemos a Harry Nilsson (1941-1994), que sacó también aquella otra, Without you, que tanto se esperaba en las discotecas de la época a la hora de bailar agarrados. Y si también se hizo famosa la canción fue por estar en la banda sonora de otra buena película, Midnight cowboy, también de 1969.


sábado, 19 de abril de 2014

Gabriel García Márquez

Hace pocos días dediqué una necrológica a Junior y eso casi me obliga a hacérsela a García Márquez máxime cuando me ha pillado tras la relectura de El coronel no tiene quien le escriba. Pero, la verdad, no me apetece siquiera sacar aquí una foto para vacilar de que tengo la primera edición de Cien años de soledad en la editorial Sudamericana, edición conocida por tener una E invertida.
Y no me apetece porque no me caía simpático. La causa, el traje que llevó a la ceremonia de los Nobel.

martes, 15 de abril de 2014

Juan y Junior, Anduriña

Pues nada, que hoy 15 de abril ha muerto Junior (1943-2014). La trayectoria artística fue rica al menos en su época con el conjunto instrumental Los Pekenikes y Los Brincos allá por los tiempos en que los grupos musicales, por una cuestión de obviedad, se llamaban Los...  Dejo aquí en su memoria el impresionante Anduriña con Juan Pardo.
Ah, y si alguien cree que Junior y Camilo Sesto eran la misma persona, yo lo niego.


viernes, 11 de abril de 2014

Platón, Diálogos, I (Prólogo)

Platón, Diálogos, I (Madrid, Gredos: 2008)
Impresionante, aunque por momentos densa, la cumplida introducción de Emilio Lledó a los diálogos de Platón. Con muchísimas ideas sugerentes como las siguientes, que presentamos de modo algo disperso:
  • El diálogo supone la eliminación del lenguaje dogmático: La verdad se desvelaba no en el imperio del sacerdote o del rey, sino en la coincidencia de los hombres, en el enfrentamiento de sus opiniones (14). Visto así, se llega a una democratización del lógos. Y entiendo que todo ello es otra manera de ver el paso del mito al lógos.
  • Como se ha dicho repetidamente, la filosofía europea no ha sido otra cosa que notas a pie de página a los diálogos de Platón (30), pero de ahí la necesidad de entenderlo bien.
  • La democracia ateniense, entorno de Platón, consiste en una isegoría, o igualdad de palabra en el ágora, y también en una isonomía, o igualdad ante la ley, el nómos. Y de nómos en tanto relación política, nómisma, la moneda, base de la relación económica. Sigo así que el origen remoto de numismática está en nómos (62ss.).
  • La base de la teoría de las ideas platónica está en la unidad del ser de Parménides como ya suponía. Creo entender, de la lectura de las pp. 83-85, que Platón acudirá también al pensamiento de Heráclito sobre el flujo y la mutabilidad para establecer que las ideas son inmutables al modo de Parménides mientras las sensaciones son mutables al modo de Heráclito.
  • Dado el peso de la polis en la cultura griega, la felicidad consiste en la correspondencia entre el hombre y la ciudad; y viceversa, la infelicidad consiste en la ruptura de ese vínculo y, de ahí, por ejemplo, la aniquilación de Edipo alcanza su más honda dimensión cuando éste abandona Tebas (91-92). Ello será importante -entiendo- a la hora de analizar la condena a muerte de Sócrates por parte de la ciudad de Atenas (Apología) e incluso su negativa a fugarse de prisión (Critón).
  • Frente a la relatividad de los valores en la sofística a partir del lenguaje, Sócrates pretende encontrar los principios éticos que subyacen en ese lenguaje: es la aletheia en el logos y entrando también en el demos (98).
(La presente entrada continúa aquí)

lunes, 7 de abril de 2014

The Rollings Stones, Angie (1973)

No hace falta mucho comentario:
Angie, Angie, ...
With no loving in our souls and no money in our coats
You can't say we're satisfied 

jueves, 3 de abril de 2014

Sinn Sage y Aiden Ashley: quiquis y quiquis

Por fin he encontrado un par de fotos decentes de mi admirada Sinn Sage. Esta primera nos la envió la criaturita a todos sus seguidores en twitter el día 14 de marzo. Y digo que es decente por múltiples razones: 1ª) Porque no contiene ninguna de las cochinadas a que nos tiene acostumbrados. 2º) Porque está ella solita y no con otra mujer haciendo sus tortillitas o esos masoquismos que tanto le gustan: así su cuerpo no queda solapado por el de la otra y podemos dedicarle toda nuestra atención: piernas correctas, vientre liso, pechos de tamaño satisfactorio... y el pelo tal cual sin haberse preocupado por arreglárselo. 3º) Porque -y eso es el detalle que más me convence- cuando quiere es de las clásicas y ahí la tienes con su quiqui sin afeitar como Dios manda. Lo de menos es la pose: ¿puede caminar, como parece estar haciendo, con las bragas tal como las lleva? Tampoco importa el entorno pero, la verdad, la foto ganaría sin el florero.

Una segunda foto que -nótese la flor de la izquierda- parece tomada instantes antes de la anterior y aún con sostenes o con ellos a medio quitar como las bragas en la foto anterior. Bastante completa y limpia también la foto. Lo bonito es la mirada. ¿Qué es lo que mira exactamente?: ¿se acaba de descubrir el quiqui?; ¿se sorprende de llevarlo sin afeitar?; ¿se lo está mirando y pensando en afeitárselo para decepción mía? Un buen detalle comparando ambas fotos es la firmeza de los pechos. Aquí parece como si la función de los sostenes a medio caer fuera ésa, la de sostener; y mantener los pezones en alto. Pero si se mira la foto anterior se ve cómo pechos y pezones están firmes también libres de sostenes.

Y mi Aiden Ashley no puede faltar cuando se habla seriamente de mujeres. Para mí sigue siendo la primera a pesar de la foto de la izquierda, que también envió a sus seguidores en twitter a principios de marzo. Bien, el cuerpo bonito al que nos tiene acostumbrados, esa piel tan blanca, el afeitado que siempre le hemos tolerado por ser quien es... pero, ¿no tiene un quiqui si no raro, rarísimo? Si no fuera por cuestiones de fidelidad diría que prefiero el quiqui de Sinn Sage a éste que se le ve aquí a Aiden Ashley, que parece tener inserto en medio algo de estructura minifaliforme. No sé, quizá lo compense el sabor pero a primera vista... La mirada, eso sí, de emperatriz: mirando hacia abajo como desde un trono y empequeñeciendo a quienes la contemplemos.