Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



sábado, 28 de noviembre de 2015

Pedro J. Bosch, La extraña desaparición de Paco Lázaro

Bosch, Pedro J., La extraña desaparición de Paco Lázaro (Menorca: 2015)
Leemos a toda prisa esta novela, de un médico y novelista mahonés cuyo padre, si no yerro, jugaba con el mío a fútbol de niño en la Miranda.. Y la leemos a toda prisa para comentarla el 23 de noviembre con el mismo autor y el grupo de lectura de la Biblioteca Municipal de Mahón. Y anotamos:
  • Los personajes: diremos algo así como que se van presentando personajes continuamente y se nos ha hecho algo difícil ir asimilándolos y entender la relación entre ellos:

martes, 24 de noviembre de 2015

Antonia, I: El patio de mi casa

(Un ejercicio rápido para la página tusrelatos.com, de una serie alrededor de una mujer, Antonia)

El patio es territorio mío. Del mismo modo que yo, sus libros, ni tocarlos, él, con las plantas del patio, lo mismo: no le admito siquiera un comentario sobre si se me están muriendo los geranios.

Y ahora tengo hormigas, toda una hilera. No entran en casa pero tampoco sé exactamente hacia donde se dirigen. Se lo dije la otra noche y, al día siguiente, me trajo un bote de no sé qué polvos. Pero ahí lo tengo muerto de asco en un rincón. ¿Y las hormigas?… Bueno, me siento frente a ellas, las contemplo en su marcha incesante y me fijo preguntándome si alguna es igual, exactamente igual, a la que le sigue.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Amadís de Gaula (IV: Garínter, Languines, Helisena, Perión, Gandales y Gandalín, Amadís, Galaor y Mabilia)

(La presente entrada es continuación de esta otra)
  • El comienzo de la obra es, además de ab initio, completamente didáctico: situación tempo-espacial y presentación del protagonista desde sus progenitores. En cuanto al tiempo, está sacralizado y referido a Jesucristo; y, en cuanto al espacio, remite a uno conocido: No muchos años después de la Pasión de nuestro Redentor y Salvador Jesucristo, fue un rey muy cristiano en la pequeña Bretaña, por nombre llamado Garínter (incipit).
  • Genealogía noble de Amadís:
  1. Por la parte materna: el rey Garínter de la pequeña Bretaña hubo dos hijas en una noble dueña su mujer, y la mayor casada con Languines, rey de Escocia, y fue llamada la dueña de la Guirnalda, porque el rey su marido nunca la consintió cubrir sus hermosos cabellos sino de una muy rica guirnalda, tanto era pagado de los ver; de quien fueron engendrados Agrajes y Mabilia, que así de uno como caballero y de ella como doncella en esta gran historia mucha mención se hace. La otra hija, que Helisena fue llamada, en gran cantidad mucho más hermosa que la primera fue; y comoquiera que de muy grandes príncipes en casamiento demandada fuese, nunca con ninguna de ellos casar le plugo (incipit). Se caracteriza a la madre de Amadís, pues, con dos rasgos fundamentales: la hermosura y la honestidad.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Camí de cavalls, XIII (11/8, cala Blanca)

El día 25 de octubre, con cielo nublado y buena temperatura, proseguimos el recorrido. Vamos en coche hasta el llamado Mirador des cap de sa Paret en la confluencia entre las avingudes de Llevant y de Ponent de cala Blanca. Ahí tomamos la foto de la izquierda con esa gran roca emergiendo del mar y una lancha detrás; con un poco de imaginación, además, se ve la línea de las montañas mallorquinas recortando el horizonte por la izquierda.
Desde ese punto, por la avinguda de Llevant y bordeando el mar, vamos en dirección a cala Blanca por terreno asfaltado. Desde ahí tomamos la foto de la derecha con esa lengua de mar que se mete hacia dentro para formar cala Blanca.
Siguiendo, y siempre por zona urbanizada, avanzamos hasta enlazar en el punto donde dejamos el camino el día 16 y observamos que, a pesar de las nubes, aún queda algún valiente en la playa aunque más aún en el chiringuito. Y también con algo de imaginación se verán en la foto de la izquierda.
Emprendemos desde allí la vuelta y nos damos cuenta de que las marcas del camí de Cavalls no dirigían por el camino que hemos tomado a la ida sino que atravesaban la misma playa. Recortamos por ahí para volver hacia la avinguda de Llevant y tomamos la última foto de camino hacia el coche.
En total hemos hecho 1,4 quilómetros entre la ida y la vuelta y ello nos lleva a un promedio global de 4,16 kms./hora. Como observamos que el promedio es muy bajo en relación a otros tiempos en los que alcanzábamos hasta los 6 kms./hora, nos proponemos elevarlo.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Miguel Delibes, El camino

Delibes, Miguel, El camino (Destino, Barcelona: 1997)
Leemos la obra a propuesta de la Biblioteca Pública de Mahón para discutirla este miércoles 28 de octubre pasado. Y diremos que de Miguel Delibes ya reseñamos aquí el relato La mortaja. En cuanto a ésta, de 1950, La presentamos por centros de interés:
  • En lo que al título se refiere diremos que es paradójico en tanto anuncia una novela itinerante que, sin embargo, transcurrirá en su totalidad en un pueblo cerrado en un valle del norte. Ahora bien: 1º) Uno de los temas de la obra serán las vivencias del protagonista Daniel, el Mochuelo, en ese pueblo antes de iniciar un camino nuevo, esto es, antes de salir por vez primera del pueblo para ir a estudiar a la ciudad. 2º) Otro de los temas serán las dudas de Daniel frente a ese camino teniendo en cuenta las fuerzas que le empujan a emprenderlo: de un lado el cura don José: todos tenemos un camino marcado en la vida. Debemos seguir siempre nuestro camino, sin renegar de él -decía don José- [...]. La felicidad [...] está en acomodar nuestros pasos al camino que el Señor nos ha señalado en la Tierra (177-179; y luego, en el último capítulo: Don José, el cura, dijo entonces que cada cual tenía un camino marcado en la vida [219]); de otro lado, su padre: que su padre aspirara a hacer de él algo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre. Pero por lo que a él afectaba... (7). Y a Daniel no le queda otra que conformarse y aceptar aun a su pesar: Daniel, el Mochuelo, pensó que él renegaba de su camino por la ambición de su padre [219]; y en la frase final: le invadió una sensación muy vívida y clara de que tomaba un camino distinto del que el Señor le había marcado [221]); de ahí la frase inicial de la novela, que abre la posibilidad de otros muchos caminos: Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así (7). 3º) En un tercer sentido la novela es camino en tanto marca en cierto modo un recorrido iniciático por el que Daniel descubre los misterios del amor con la Mica o la Uca-uca y la muerte con la de su amigo Germán, el Tiñoso; o alcanza una cierta madurez como cuando se molesta porque su amigo Roque se burla de él porque lo escogen para el coro por su voz infantil -¡Niñas, maricas! (176)- y, acto seguido, decide hacer algo propio de mozos como es el subirse a la cucaña y conseguirlo a base de repetirse Subo porque no me importa caerme (182).