Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



lunes, 30 de mayo de 2016

Fernando Pessoa, Contos completos

Pessoa, Fernando, Contos completos (Antígona, Lisboa: 2015)
Compramos el libro en nuestro viaje a Figueira da Foz y acababa de aparecer. Es un conjunto de cuentos de todo tipo y algunos, tres, traducidos del inglés. A destacar muchísimas cosas porque nada en Pessoa tiene desperdicio. Sin embargo, nos detendremos sólo en algunos detalles de algunos textos:
  • La provocación que se ve, por ejemplo, en la frase inicial de 'Crónica decorativa II': Soube hoje uma coisa que me desgostou -que a Pérsia realmente existe (35). El narrador adopta una actitud visceralmente conservadora (10), al decir del prologuista Zetho Cunha Gonçalves que aporta como ejemplo contrario una frase del heterónimo futurista Álvaro de Campos: o binómio de Newton é tão belo como a Venus de Milo (10). Esta narración es ejemplo, pues, de la versatilidad de Pessoa. Y esa actitud conservadora va cargada de una ironía no exenta de esteticismo: Eu julgava que a Pérsia era apenas o nome que se dava à beleza de certos tapetes (35); Que a existência de laboratórios seja uma mancha sobre a nossa civilização - ninguém de ânimo firme o nega (36). Y también tiene cabida el humor absurdo: Urge para já a constituição de uma Liga Anticientífica onde se defendam os impreteríveis direitos que as terras desconhecidas têm de permanecer desconhecidas (37); Nada é sagrado para os demagogos de hoje. Que mais pretendem? Quanto mais vão ousar? Só lhes falta provar que Cristo foi uma realidade, que existiu o Império Romano, que as lutas políticas da Grécia tiveram lugar realmente (38).

jueves, 26 de mayo de 2016

Guy de Maupassant, Le Horla

Guy de Maupassant (foto de F. Nadar)
Leemos este breve obra de cara a la sesión del club de lectura de la librería Espai 14 de Mahón de mañana, 27/5/16. A falta del texto en papel que, de todos modos hemos encargado a Amazon, lo leemos en el ordenador a partir de esta página.
  • Lo primero que notaremos es que es una narración en primera persona y en forma de diario. El final, que parece apuntar a la muerte por suicidio del narrador, recuerda el final de Le dernier jour d'un condamné de Víctor Hugo que acaba, si no recordamos mal, cuando éste sube las escaleras de la guillotina (y dejamos de lado la incoherencia de ir escribiendo en ese momento).

domingo, 22 de mayo de 2016

Ray Bradbury, Farenheit, 451

Bradbury, Ray, Fahrenheit 451 (Debolsillo, Barcelona: 2012)
Leemos la novela para la sesión del club de lectura en la Biblioteca Pública de Mahón del 25/5/16. Y de ella destacaremos:
  • Está dividida en tres partes: la primera -La chimenea y la salamandra (13)- está centrada, según su título, en el fuego, y abarca hasta que el protagonista decide romper la prohibición y leer (82); la segunda -La criba y la arena (83)- contiene una cierta conciencia del protagonista, reforzada por el anciano Faber, ante los libros y culmina con la sorpresa de los bomberos y él mismo acudiendo a su casa a quemárselos (126); la tercera -Fuego vivo (127)- trata la salvación del protagonista y su título alude a la nueva función del fuego que descubre: No estaba quemando. ¡Estaba calentando! (161).

miércoles, 18 de mayo de 2016

Viaje a Salamanca y Figueira da Foz (8-14/5/16)

Como cada año, mi viajecito a Salamanca y Portugal. Sólo que esta vez no he podido -o querido- ir al Algarve por lo exagerado que encontré, en relación a otros años, el precio del hotel Villa Galé de Tavira. Por ello decidí ir al primer sitio alternativo que se me ocurrió, Figueira da Foz, mucho más arriba y a algo menos de distancia.
8/5/16

sábado, 14 de mayo de 2016

Henry James, Las bostonianas

James, Henry Las bostonianas (Penguin, Barcelona: 2015)
Vamos a pasar de puntillas por el hecho de que Penguin publique en español y diremos ya que leemos la obra para la sesión del club de lectura del Ateneo de Mahón del día 23/5/16. Si se ha escogido este autor, como antes Shakespeare con Macbeth, es porque también este año se celebra el centenario de su muerte ocurrida en 1916. No comento que por la misma razón se podía haber leído algo de Cervantes porque tengo parte de responsabilidad al no haberlo propuesto; pero como aún quedan varias sesiones dentro de este año, ya propondré.

martes, 10 de mayo de 2016

Habitando tu piel

(Relato, basado en otro anterior, presentado al concurso literario convocado en la página de Zenda: sin ningún éxito, por supuesto)

Atardecer de julio en el campo salmantino. Por salir un fin de semana del pueblo y meternos en cualquier otro. Por sacar nuestros amores de casa y pasearlos por esas geografías.
Tarde de siesta a la espera de que baje el calor. Penumbra y la luz blanca de su cuerpo. Caricias, besos, silencio,…
Salimos a la calle y tomamos el primer camino. Aún queda para el tramontar del sol hacia Portugal. Encinas y chaparros. La cojo de la mano. Por eso también me gusta que salgamos de nuestro pueblo. Allí somos formales y en otros espacios podemos unir las manos, puedo arrinconarla contra un árbol, podemos querernos al aire libre.
De repente, aparece frente a nosotras un caballo con su jinete y ella, instintivamente, tira de la mano para soltarse. La agarro fuerte:
-Como te sueltes, aquí mismo te estampo un beso.
Nos cruzamos y el jinete saluda. Le devolvemos el saludo y ella, cabizbaja como si el mundo no estuviera curado de espantos.
Volvemos al pueblo y nos metemos en el bar a pinchar algo. Y para planificar las vacaciones, que era el objetivo del fin de semana. Lo podíamos haber hablado en nuestro pueblo pero lo habíamos acordado así, salir el fin de semana y empezar a preparar las vacaciones. Además, es ella quien decide; yo escucho y luego todo me parece bien. Porque siempre acierta; como este fin de semana pasado con la casa rural y el pueblo salmantino. Entre cañas y tapas me cuenta: el primero de agosto, a Portugal, a Figueira da Foz, cerca de Coimbra, una ciudad universitaria…:
-¿Son vacaciones culturales o también habrá de lo otro?
Porque ella es una intelectual. Ya una vez me desperté de la siesta y estaba a mi lado leyendo. Le cerré de golpe el libro y se lo expliqué nítidamente:
-A mi cama se viene a lo que se viene.
Y eso no quita para que se me caiga la baba cuando, tras dejarme arrastrar a la fuerza a algún museo –incluso el amor tiene daños colaterales-, me explica una pintura que yo veo normalita con que si la perspectiva, el punto de fuga y qué sé yo. Pero a lo que iba: que si me parece bien. Sí, por supuesto. Que si al volver a la habitación me enseñará en la tablet fotos de las playas y del hotel.

Al volver a la habitación… Pero aún me tuvo un rato de conversación en el bar:
-¿Me perdonas lo de antes en el camino?
Se quita el anillo, me coge la mano derecha con su mano derecha, me quita el anillo, me pone el suyo y se pone el mío. Porque tenemos los dedos del mismo grosor. Fue un regalo que compré después del día en que nos dejamos claro que su cuerpo es sólo para mí y viceversa. Y los anillos son iguales, con nuestros nombres, Eva y María, grabados. Y lo de intercambiarnos los anillos lo hace ella de vez en cuando como símbolo de algo, vete tú a saber de qué:
-Que me perdones, ya sabes de mis pudores y remilgos.
Que si sé… Como esas veces en que, ya con la luz apagada, se me arrima, me acaricia el vientre que ya veo que no es sólo de cariñito, me hago la loca y acaba acercándoseme al oído para, en voz baja, pedirme que si antes de dormir… Enciendo la luz, le pido que me lo repita mirándome a los ojos y le salen todos los colores. Pero me lo repite.
Luego están sus contradicciones. Cambiados ya los anillos me coge la mano. En medio del bar. O sea, en el camino, con una sola persona, no quiere, y en el bar, lleno de gente, me coge la mano y se pone a acariciármela. Frente a frente. Me mira a los ojos y me acaricia la yema de los dedos. Me cogen las prisas:
-¿Volvemos a la habitación?
Al volver a la habitación…

Al volver a la habitación ya me había olvidado de las fotos. Yo desnuda en la cama y ella, con toda su parsimonia, abre la tablet, busca un ficherito y venga a pasar fotos: si te gusta el hotel, fíjate qué playa... Interminable.
-Muy bonito todo. Gracias por  buscar ese sitio. Lo pasaremos muy bien aunque yo contigo...
Besito tierno y por fin empieza a desnudarse.
-Anda, ven, que te explico el mundo.
A lo inefable: labios contra labios, los unos y los otros; y los unos contra los otros. Gritos, espasmos y jadeos. Por ese orden o por cualquier otro. O sin orden. Cuerpos en caos, lenguas al azar y sincrónicas en el placer supremo, como siempre. Hasta quedar exhaustas, saciadas, traspuestas,… que caímos dormidas tal como estábamos, puestecitas del revés.

Fin de semana perfecto. Ya volvemos a estar en nuestro pueblo. Pronto, de vacaciones a Portugal. Mañanas de playa y quizá le deje alguna tarde para sus museos. O no. Si me quedo mirándola al fondo de esos ojos verdes ya sabe lo que hay, que no necesito nada para encenderme. Ni para encenderla. La tengo envuelta en una nube y ella me tiene envuelta en la misma nube. Desde aquel día:
-Eva, no te digo cuánto te quiero, que te asustas.
-Yo también te quiero mucho, María.
-No me seas sosa y dímelo con florituras.
-Pues que te quiero tanto… tanto… que cuando te levantas para ir al baño ya te estoy echando de menos.

Desde ese día da igual que sea verano o lo que quiera el calendario. Si este fin de semana pasado hubiera sido de invierno y nieve nos habríamos quedado en el pueblo pero lo habríamos pasado casi igual. Sólo que encima de los almohadones de mi salón frente a la chimenea. Y lo de ir de vacaciones… Sí, bueno, por ver mundo. Pero el único mundo que quiero ver es su cuerpo desnudo. Y el único museo que quiero visitar. Sí, ése es mi mundo, mi patria, mi mapa, mi único paisaje.

viernes, 6 de mayo de 2016

Bretón de los Herreros, Muérete y ¡verás!, El pelo de la dehesa

Bretón de los Herreros
Bretón de los Herreros, Manuel, Muérete y ¡verás!, El pelo de la dehesa (Espasa-Calpe, Madrid: 1969 [1ª de 1928], ed. de N. Alonso Cortés)

Dos obras dramáticas, publicadas en la colección Clásicos Castellanos de Espasa-Calpe, de escaso interés para la historia de la literatura española. Pero son esas manías que uno tiene de coger un libro de un estante y leerlo sin más. Quizá habría que destacar la labor que hizo Espasa-Calpe con esa colección de clásicos hasta los años setenta cuando ya se vio superada por otras ediciones más modernas en Cátedra, Castalia, Crítica...
Esas obras dramáticas se estrenaron en el tramo 1837-1840, es decir, el momento de auge del Romanticismo con Don Juan Tenorio, Los amantes de Teruel, Don Álvaro o la fuerza del sino... Pero la temática de Bretón está alejada de los temas románticos y anclada en un costumbrismo opuesto al crítico de Larra, el de Mesonero Romanos o Estébanez Calderón en versión aragonesa. El pelo de la dehesa, con su galán rico de Belchite que acude a Madrid para contraer matrimonio con una noble arruinada y no se integra en la corte, es antecedente claro de La ciudad no es para mí de Paco Martínez Soria.

lunes, 2 de mayo de 2016

Fiódor Dostoievski, Crimen y castigo

Dostoievski, Fiódor, Crimen y castigo (Cátedra, Madrid: 2016)
Una de esas novelas que uno tendría que haber leído en otros tiempos pero, claro, uno no puede haberlo leído todo. La comentaremos de manera diferente a como hemos venido haciendo hasta aquí porque me produce la impresión de que, más que comentarios lo que hago son resúmenes. Pero mantendré la estructura de puntos:
  • La obra es de 1866 y, entonces, contemporánea de autores como Zola, Flaubert, Galdós, Dickens... Se puede adscribir, así, al realismo. Y con sus toques de naturalismo en lo que se refiere a espacios, ambientes o personajes.