Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



lunes, 27 de junio de 2016

Camí de cavalls, XVI (12/1, el faro de cabo Artrutx)

Espuma contra la roca
El 16 de junio empezamos el nuevo tramo del camí de cavalls, el 12, que va desde el cabo Artrutx, al que llegamos el día 15 según explicamos aquí, hasta cala'n Turqueta, con una longitud de 13,3 quilómetros de dificultad baja y un tiempo estimado, según mi Guía de recursos turísticos de Menorca, de 5 horas; y ello supone un promedio de 2,66 kms./h. muy por debajo del promedio superior a 4 kms./h. que venimos manteniendo. El día invitaba porque estaba nublado, la temperatura era inferior a 24º a las 2 y media de la tarde, y corría un airecillo fresco; todo muy diferente a los calores que pasamos en el tramo anterior en el que, según conté, si no abandoné fue porque esto no es una maratón urbana en la que paras y coges el metro.
Mar y asfalto

jueves, 23 de junio de 2016

Vis a Vis: peor imposible

Najwa Nimri en plenitud
Ya expresé aquí en su día lo que pensaba de la serie Refugiados de Antena 3 que, tras ser anunciada en plan lo-que-más, pasó sin pena ni gloria y ni siquiera sé cómo acabó. Releído, sin embargo, lo que dije, apostaba positivamente, en comparación, por la serie Vis a Vis; y ello era válido para aquella fecha, 8/5/15, pero hoy... como que la cadena ha decidido darla por acabada de una semana para la otra con lo que ello supone, montar un capítulo a toda prisa. Comentario (o explicación de por qué creo que la serie se ha convertido en un churro):
1º) Dije en su momento que la serie partía de una intriga bien planteada. Y lo parecía: la rubita angelical -tópico literario que se remonta a la donna angelicata o a la Virgen- es seducida por el jefe que la manipula y la acusa falsamente de desfalco con lo que acaba en la cárcel. Bien, vale: ¿dónde ha quedado esa trama?, ¿cuántos capítulos hace que no sale el jefe al que, si no recuerdo mal, perseguía el padre de la rubia?
Una tetilla de la Maggie Civantos
2º) Entiendo que los guionistas superpusieron la trama del otro dinero robado cuya clave encuentra casualmente la rubita ¡en un macetero!, se les fue el asunto de las manos con que si el Egipcio, el novio moro de Zulema... y, mientras tanto, la serie se les fue convirtiendo en un concurso de bollería interracial con la negra a mitad de camino entre la gitana y la rubia que, a su vez, duda entre la negra y el guardián empotrador (en términos de la serie).
Berta Vázquez
3º) Lo mismo ocurrió con la trama lateral de la gitana, que estuvo un par de capítulos casada: el primero para eso, para casarla; y el segundo para que el novio la preñara en un vis-à-vis. Y todo ello con la excusa de que, en caso contrario, a su familia la expulsan del poblado; genial ocurrencia de los guionistas tras -supongo- consultar algún sesudo tratado sobre usos y costumbres de la raza calé. Ya digo, quedó en el olvido ese matrimonio, quedó la gitanilla buscando consuelo en el cuerpo de la negra y, para acabarlo de arreglar, los guionistas, casamenteros donde los haya, se inventan otro matrimonio, el de la argentina a la que le acaban de transplantar el corazón con el marido de la primitiva portadora de ese corazón. (Y que se note el detalle de que, dado un corazón disponible para un transplante, le cae a una presa  y, además, argentina: que no se diga que en este país marginamos).
Alba Flores
4º) Y para que se vea cómo funciona todo y la precipitación de los guionistas, en el capítulo penúltimo no se les ocurre otra cosa que montar una relación entre la directora de la prisión y el médico degenerado -argentino y, por tanto, psiquiatra: no nos vayamos a salir de los tópicos-. La relación, de momento, se basaba en que ella se quitaba las bragas antes de una reunión y no sé, con esos comienzos, lo que prometía.
Y lo mejor de todo: quería ver el último capítulo para tener más elementos de juicio a la hora de redactar esto pero, mira tú por dónde, coincidió con las fiestas de mi pueblo y, claro... Y ya sé que podría ver el capítulo en el ordenador pero no creo que valga la pena. Ni siquiera si supiera que acaban liándose Zulema y Macarena.

domingo, 19 de junio de 2016

Camí de cavalls, XV (11/10, de cala Blanca hacia el cabo Artrutx)

Cabaña
El día 15 decido completar el tramo del día anterior explicado aquí porque, en un principio, el día volvía a invitar. Pero ya digo, en principio... Porque salgo de casa con el cielo seminublado y con una temperatura de 24º según mi coche y, justo llegar a la urbanización del cabo Artrutx, desde donde quería andar hasta el mojón al que llegué, desde cala Blanca, el día 14, sale el sol. Y un calor... como que a los 10 minutos de andar ya me estaba planteando volver atrás pero, por no perder el viaje, que hay 12 quilómetros desde casa hasta donde he dejado el coche... Suerte que llevaba mejor calzado que ayer, con unas bambas -ahora llamadas deportivas- que compré en Francia para la ocasión hará unos 15 años. Lo que no llevaba es un hermoso, y caro, sombrero Panamá que tengo y que me hubiera resultado muy útil. Y mucho menos, agua, que en alguna recomendación para el camino he llegado a ver indicada, incluso, la cantidad que hay que beber por tramo.
Piedras y mar

miércoles, 15 de junio de 2016

Camí de cavalls, XIV (11/9, de cala Blanca hacia el cabo Artrutx)

Mirando hacia el sur: roca y mar
Pues resulta que este domingo pasado saco una camisa del ropero, me la pongo y me doy cuenta de que no quepo, que no me la puedo abotonar. Ello no es óbice, claro, para dejármela puesta porque, por pura vagancia, no tenía intención ni ganas de ponerme a escoger otra. Y la llevé casi todo el día sin abrochar en plan a pecho -y barriga- descubierto lo que, otrora, casi era el uniforme oficial de verano del jugador de dómino en Tarragona. Porque en la etiqueta que aprendí de mis mayores, excepto sandalias, pantalones cortos o camisa de manga corta, se vale todo.
Mirando hacia el norte: cala Blanca

sábado, 11 de junio de 2016

Jack Kerouac, En el camino

Kerouac, Jack, En el camino (Anagrama, Barcelona: 1989)
  • Una novela prejipi quizás; por la marihuana que fuman. O de la generación beat. Un roadmovie sin movie. Una novela itinerante y de itinerario caótico: ahora Nueva York, luego San Francisco, luego Denver, vuelta a San Francisco, Nueva York... Pero narraciones de itinerario caótico hay muchas: piénsese sólo en La Odisea; o La Colmena a su escala... Comentaremos: Está narrada en primera persona y situada justo tras la Segunda Guerra Mundial de modo que una de las pocas fuentes de ingresos del protagonista es una paga de veterano. Otra será la venta de un libro puesto que tiene pretensiones literarias: La venta de mi libro me proporcionó algo de dinero (297).

martes, 7 de junio de 2016

viernes, 3 de junio de 2016

Amadís de Gaula (VI, Amadís y Oriana [primeros amores], investidura de Amadís y primeras armas)

(Esta entrada es continuación de esta otra)
Ya dejamos dicho en la entrada anterior cómo en la novela se van abriendo diversas líneas narrativas que van bifurcándose o convergiendo. Es así como al final del capítulo III entra en el relato Lisuarte, casado con Brisena, hija del rey de Dinamarca: enlazarán con la acción principal en cuanto muera Falangriz, rey de la Gran Bretaña y hermano de Lisuarte, y éste último sea llamado para sucederle. Viajarán desde Dinamarca y arribarán a Escocia, tierra de Languines y donde vive Amadís. Pero el dato de mayor peso para el desarrollo de la acción es que acuden con su hija: que Oriana había nombre, de hasta diez años, la más hermosa criatura que nunca se vio, tanto, que ésta fue la que Sin Par se llamó, porque en su tiempo ninguna hubo que igual le fuese (IV). Y como ésta estaba cansada del mar, Lisuarte decide dejar a Oriana al cuidado de Languines y su mujer, y embarca con su séquito para la Gran Bretaña. Por cierto que se resumirá lo bien que la gobierna con una nueva referencia al rey Arturo como ya se había dado en el capítulo I: fue el mejor rey que ende hubo, ni que mejor mantuviese la caballería en su derecho hasta que el rey Artur reinó, que pasó a todos los reyes en la bondad que antes de él fueron, aunque muchos reinaron entre el uno y el otro (IV).